
LAS EMPRESAS EN EL ENTORNO DIGITAL
Por: Lola Rull García
La transformación digital es el Futuro.
Vivimos en una sociedad, con circunstancias jamás pensadas, en la que las pymes en particular y las empresas en general han tenido que adaptarse a esta nueva realidad. En general, se han reinventado y han acelerado el proceso de digitalización, algo que en muchos casos estaba iniciado, pero no llegaba a dar sus frutos y en otros casos era impensable poder llegar a esta forma de trabajar. La COVID-19 ha creado una nueva forma de compra, venta y trato con los clientes, que si se tenía prevista para un futuro, pero se estaba realizando muy lentamente y sin presiones.
La Digitalización ha pasado de ser una herramienta de diferenciación a ser un modo de supervivencia para las empresas, de forma que aquellas entidades que no han sido capaces de adaptarse a los nuevos cambios, han visto mermados sus ingresos de forma significante e incluso en algunos casos han tenido que cesar su actividad definitivamente. Este es el caso de algunos negocios de restauración en pequeños municipios a los que le ha sido imposible adaptarse a este cambio radical, entre otras cuestiones porque para llegar a una digitalización es imprescindible tener conocimientos previos, capacidad que les faltaba a los responsables de este tipo de negocio, por lo que han tenido que invertir parte de su dinero en pagar a alguien que tenga estos conocimientos.
Algunas empresas en su adaptación han llevado a cabo una “Estrategia Omnicanal”, teniendo en cuenta la importancia de alternar la presencialidad física, con la presencia en internet, puesto que han sido capaces de ver que existen muchas personas, que por edad, no utilizan las redes sociales, internet, etc y son consumidoras clave de sus productos. Han potenciado la distribución de sus productos a través de su página web, pero además, han mantenido sus establecimientos físicos, que los han utilizado no solo para atender al público con las necesidades que tengan, sino también como punto de recogida de sus productos solicitados por internet, ahorrándose así el consumidor los gastos de envío. Es una forma de llevar al consumidor a la tienda, donde probablemente, pueda ver otros productos, que le lleve a comprarlos también.
Esta pandemia, ha dado lugar a la diferenciación de las empresas de una manera que anteriormente no existía, así nos podemos encontrar con:
Empresas Tradicionales: Caracterizadas por ejercer su actividad en un establecimiento físico únicamente, como es el caso que hemos hablado anteriormente, de empresas de restauración ubicadas en lugares pequeños. En los lugares de mayor población se están reinventando, aunque esta reinvención está siendo más tardía y más compleja.
Empresas Mixtas: Son las que usan la estrategia omnicanal de la que hemos hablado y que tienen presencialidad física y virtual.
Empresas exclusivamente on-line: Son aquellas cuyo potencial está en la publicidad realizada en redes sociales y ejercen su actividad en sus páginas webs, no tienen establecimiento físico, pero funcionan a la perfección con el dominio de estas herramientas.
Por otro lado, las empresas se deben a sus clientes y es cierto que estos se han adaptado en muchos casos a la comodidad que les plantea el consumo digital, por esto, aún cuando las medidas de movilidad de flexibilización sigue el consumo virtual y es por esto por lo que algunas empresas que se han adaptado de forma rápida, continúan a la cabeza y otras que se han quedado más atrasadas, no funcionan de igual forma, esto ha llevado consigo la destrucción de muchos puestos de trabajo, pero tenemos que tener claro que las empresas hoy día lo que buscan es una diferenciación digital que le lleve a alcanzar el éxito en sus negocios, de la misma manera, necesitará personal con capacidades y destrezas digitales. De ahí, la importancia de la formación en ese aspecto, porque desde marzo de 2020 el entorno digital es nuestro futuro más próximo.